Dieta vs ejercicio

¿Quién gana la pelea?

Antes de lanzarte de cabeza a una dieta super estricta y restrictiva o a entrenar con el método Osmin, es importante aclarar un par de cosas que quizá resulten un poco confusas. Todos los elementos que te ayudarán a lograr tu objetivo dependen hasta cierto punto unos de otros, así que, de ser utilizados de forma aislada es muy probable que te estanques y desistas. Además de esto como siempre decimos: los cambios no se generan de la noche a la mañana y los métodos rápidos suelen ser perjudiciales para la salud y además conllevan a un efecto rebote muy importante que de seguro quieres evitar.

El nivel de exigencia en cuanto a alimentación y entrenamiento, que son los elementos principales junto a un descanso apropiado, va a depender de muchos factores que son personales, como tu carga laboral y estrés al que te ves sometido, el tiempo que tienes disponible, tu condición física de base, la dieta a la que estas habituado, tus gustos por la actividad física, etc. La idea es alcanzar equilibrio entre lo que se quiere y lo que se puede lograr, además de proyectar estos logros en un tiempo adecuado.

Algunos datos importantes antes de continuar:

  • Ninguno de los elementos del cuerpo humano se mantiene estático, los músculos, huesos, piel y todos los tejidos están en constante renovación, las células tienen un tiempo de vida establecido y estas mueren y dan paso a la formación de nuevas células, por lo que la calidad de nuestros tejidos depende en gran medida de lo que comemos y del estrés al que los sometemos durante la actividad física.

  • La alimentación, el entrenamiento y el descanso componen un triángulo que determina tu estado físico, ninguno de los elementos es independiente del otro, y por lo tanto los tres deben ser tomados en cuenta para lograr un estado saludable. Sin embargo, la medida en que debe trabajarse cada uno depende de tu situación particular y lo que desees lograr, como mencionamos anteriormente.

  • La constancia es fundamental. Esto también lo hemos dicho en otras entradas, no existen recetas mágicas, tampoco es verídico que lo que le funciona al otro te funcione a ti, ya que todos nos ubicamos en contextos diferentes, así que conocer tu propio cuerpo es fundamental para avanzar hacia tu objetivo, además de que te librarás de las comparaciones que tanto daño psicológico nos causan (es bueno tener una referencia, pero debemos ser realistas)

  • Para estar saludable mantener una dieta balanceada es el pilar fundamental, lograr combinar alimentos como vegetales que son ricos en fibra y vitaminas, disminuir el consumo de grasas saturadas y sustituirlas por grasas saludables, comer proteína de calidad, y más importante aún comer en proporciones adecuadas a nuestro gasto calórico diario. En cuanto al descanso, es necesario para permitirle al cuerpo mantener un control neurohormonal y evitar el craving que generan las pocas horas de sueño, ya que esto nos sabotearía la dieta. Y por último el ejercicio que es vital para mantener el tono muscular, postura adecuada, disminución de riesgo a enfermedades cardiovasculares y huesos saludables (sobre todo en mujeres después de la menopausia y adultos mayores). Si crees que para estar saludable puedes prescindir de alguno de los tres ítems, estas errado. Sin embargo en cuanto a la actividad física, para lograr estar saludable no es necesario ser tan extremo con las rutinas, basta con movernos por 30 minutos al día, caminando, trotando, una sesión de pilates, pero al fin y al cabo movernos un poco cada día.

  • Para “bajar de peso” o mejor dicho disminuir cierto porcentaje de grasa: en este caso la dieta también es fundamental, pero hay que tener mucho cuidado, las dietas privatorias o que se enfocan en la ingesta de solo ciertos elementos en particular, no son saludables, y al abandonarlas generan un efecto rebote en el que vas a acumular hasta más peso del que lograste perder en una semana. Cabe destacar que, según las asociaciones de cardiología en el mundo entero, perder más de un kilo a la semana resulta perjudicial para el corazón, recordemos que el corazón es un musculo y la pérdida de peso con estas dietas no distingue entre perdida de grasa o masa muscular, y generalmente se pierde músculo debilitando así al corazón. Para lograr bajar de peso de forma saludable debe haber una asociación entre la moderación al comer (para lograr un pequeño déficit de calorías que se obtendrían entonces de las que ya están acumuladas en tu cuerpo) y la activación física paulatina (lo cual generará que el gasto calórico sea cada vez mayor). El descanso sigue siendo fundamental para mantener los niveles adecuados de cortisol y otras hormonas, y evitar la ansiedad que nos hace comer más.

  • Para ganar masa muscular: Si crees que en este caso debes entrenar todos los días a todo lo que da tu cuerpo, también estas equivocado. Si bien es obvio que para ganar músculo debemos entrenar arduamente, aquí también tiene mucho peso el descanso, ya que las fibras musculares necesitan regenerarse y descansar, algo así como “los niños crecen mientras duermen” es lo que pasa con los músculos, por supuesto siempre y cuando la dieta sea adecuada, ya que, si estamos en déficit calórico más bien lograremos atrofiar los músculos y lesionarnos. Por lo que es esencial en este caso un consumo adecuado de proteínas.

Como ves, en ninguno de los casos obviamos ninguno de los elementos, así que tenemos un empate entre ellos. Sólo debes saber identificar tu meta y en virtud de ella trabajar cada uno de estos ítems. Finalmente medita lo siguiente: todos los días comemos y dormimos, no te estamos diciendo que entrenes todos los días, pero si debes hacerlo de forma regular y en pro de la salud como mínimo, es una responsabilidad para con tu cuerpo, así que si siempre hay tiempo para comer y dormir, también debemos sacar un tiempo entre todas nuestras actividades del día a día para hacer alguna actividad física, con el paso de los días se crea el hábito y así preservamos la salud que es lo más importante.

Antes de lanzarte de cabeza a una dieta super estricta y restrictiva o a entrenar con el método Osmin, es importante aclarar un par de cosas que quizá resulten un poco confusas. Todos los elementos que te ayudarán a lograr tu objetivo dependen hasta cierto punto unos de otros, así que, de ser utilizados de forma aislada es muy probable que te estanques y desistas. Además de esto como siempre decimos: los cambios no se generan de la noche a la mañana y los métodos rápidos suelen ser perjudiciales para la salud y además conllevan a un efecto rebote muy importante que de seguro quieres evitar.

El nivel de exigencia en cuanto a alimentación y entrenamiento, que son los elementos principales junto a un descanso apropiado, va a depender de muchos factores que son personales, como tu carga laboral y estrés al que te ves sometido, el tiempo que tienes disponible, tu condición física de base, la dieta a la que estas habituado, tus gustos por la actividad física, etc. La idea es alcanzar equilibrio entre lo que se quiere y lo que se puede lograr, además de proyectar estos logros en un tiempo adecuado.

Algunos datos importantes antes de continuar:

  • Para estar saludable mantener una dieta balanceada es el pilar fundamental, lograr combinar alimentos como vegetales que son ricos en fibra y vitaminas, disminuir el consumo de grasas saturadas y sustituirlas por grasas saludables, comer proteína de calidad, y más importante aún comer en proporciones adecuadas a nuestro gasto calórico diario. En cuanto al descanso, es necesario para permitirle al cuerpo mantener un control neurohormonal y evitar el craving que generan las pocas horas de sueño, ya que esto nos sabotearía la dieta. Y por último el ejercicio que es vital para mantener el tono muscular, postura adecuada, disminución de riesgo a enfermedades cardiovasculares y huesos saludables (sobre todo en mujeres después de la menopausia y adultos mayores). Si crees que para estar saludable puedes prescindir de alguno de los tres ítems, estas errado. Sin embargo en cuanto a la actividad física, para lograr estar saludable no es necesario ser tan extremo con las rutinas, basta con movernos por 30 minutos al día, caminando, trotando, una sesión de pilates, pero al fin y al cabo movernos un poco cada día.

  • Para “bajar de peso” o mejor dicho disminuir cierto porcentaje de grasa: en este caso la dieta también es fundamental, pero hay que tener mucho cuidado, las dietas privatorias o que se enfocan en la ingesta de solo ciertos elementos en particular, no son saludables, y al abandonarlas generan un efecto rebote en el que vas a acumular hasta más peso del que lograste perder en una semana. Cabe destacar que, según las asociaciones de cardiología en el mundo entero, perder más de un kilo a la semana resulta perjudicial para el corazón, recordemos que el corazón es un musculo y la pérdida de peso con estas dietas no distingue entre perdida de grasa o masa muscular, y generalmente se pierde músculo debilitando así al corazón. Para lograr bajar de peso de forma saludable debe haber una asociación entre la moderación al comer (para lograr un pequeño déficit de calorías que se obtendrían entonces de las que ya están acumuladas en tu cuerpo) y la activación física paulatina (lo cual generará que el gasto calórico sea cada vez mayor). El descanso sigue siendo fundamental para mantener los niveles adecuados de cortisol y otras hormonas, y evitar la ansiedad que nos hace comer más.

  • Para ganar masa muscular: Si crees que en este caso debes entrenar todos los días a todo lo que da tu cuerpo, también estas equivocado. Si bien es obvio que para ganar músculo debemos entrenar arduamente, aquí también tiene mucho peso el descanso, ya que las fibras musculares necesitan regenerarse y descansar, algo así como “los niños crecen mientras duermen” es lo que pasa con los músculos, por supuesto siempre y cuando la dieta sea adecuada, ya que, si estamos en déficit calórico más bien lograremos atrofiar los músculos y lesionarnos. Por lo que es esencial en este caso un consumo adecuado de proteínas.

Como ves, en ninguno de los casos obviamos ninguno de los elementos, así que tenemos un empate entre ellos. Sólo debes saber identificar tu meta y en virtud de ella trabajar cada uno de estos ítems. Finalmente medita lo siguiente: todos los días comemos y dormimos, no te estamos diciendo que entrenes todos los días, pero si debes hacerlo de forma regular y en pro de la salud como mínimo, es una responsabilidad para con tu cuerpo, así que si siempre hay tiempo para comer y dormir, también debemos sacar un tiempo entre todas nuestras actividades del día a día para hacer alguna actividad física, con el paso de los días se crea el hábito y así preservamos la salud que es lo más importante.