Si en esta realidad pandémica, bajo un ir y venir de nuestra libertad, eres de aquellos que han intentado vencer el sedentarismo, pero sientes que no logras recuperar, realmente tu condición física; esto se debe a que, para llegar a una condición física determinada, es fundamental realizar una PLANIFICACIÓN.

De esta planificación se hace cargo un experto en el área del entrenamiento, pero como sabemos, aún éste rubro está muy limitado.
Así las cosas, y siendo de vital importancia que todas las personas retomemos la actividad física, de una u otra manera, aquí te dejamos algunas recomendaciones que puedes comenzar a poner en práctica por tu propia cuenta:

Lo primero: Es evaluar objetivamente. ¿En qué punto estamos?
Si durante la pandemia intentaste hacer una clase online por aquí y por allá, o en los momentos que tuvimos libertad de salir, te escapaste al cerro o saliste a trotar, o en los breves momentos en que dejaron abrir tu gimnasio alcanzaste a tomar un par de clases, pero todo sin ninguna continuidad y orden, la verdad es que debemos ser sinceros, y estás casi en cero.
En segundo lugar: Si sumado a eso, eres de los que aprovecharon de experimentar más en la cocina en los varios encierros o producto de la ansiedad, inevitablemente, visitaste de forma más frecuente la despensa, entonces debes ser aún más responsable en tu vuelta a la actividad física.

¿Qué te recomendamos para comenzar?

Algo que debes saber preliminarmente, es que lo primero que pierde el cuerpo cuando deja la actividad física continua, es la resistencia o capacidad cardiorrespiratoria; en palabras simples, la capacidad del corazón y los pulmones de suministrar oxígeno a los músculos esqueléticos.

Asimismo, la buena noticia, es que es lo primero que recuperamos, y por eso la manera más saludable de retomar la actividad física es enfocándonos primero en recuperar esta capacidad. Pero debe ser de manera gradual para evitar excederse en la exigencia a estos sistemas o generar algún tipo de lesión en nuestros primeros intentos por retomar.
Con qué partir entonces? Nuestras recomendaciones son las siguientes:
Comienza con caminatas: Esto es, que salgas a caminar con un ritmo constante, no es un paseo, es una caminata de reintegro. Esto para que vayas chequeando cómo responden tus rodillas, principalmente, y cómo está tu capacidad cardiorrespiratoria. De forma gradual vas aumentando el tiempo o el ritmo de la caminata.
Luego de este primer chequeo, ya podrías comenzar a trotar o subir un cerro: Esto de forma gradual, estableciendo previamente una ruta fácil, para poco a poco subir el tiempo o subir la dificultad; importante es que las zapatillas sean adecuadas y que el peso corporal no se vaya todo a las rodillas. Para eso debes mantener firme el abdomen. Sería súper recomendable que de forma paralela tengas una rutina en casa de abdominales.

Lo importante de todo esto es que empieces ya, lo antes posible y establezcas una RUTINA, que te comprometas a cumplir; a su vez, proponte un plan B en caso toque lluvia el día que sales a trotar o caminar, como por ejemplo hacer bicicleta o elíptica en casa o una rutina de ejercicios. En este último caso, procura que sea una rutina guiada por un entrenador, clase online o digital que puedas seguir. Intenta NO seguir rutinas de actrices o actores o similares que por verse jóvenes comienzan a dar tips de entrenamiento, porque ellos también son guiados en sus entrenamientos y los tips que dan, lo hacen desde su propia experiencia e intentando transmitir lo que profesionales del área le han dicho, pero dentro de la esfera de su propia experiencia…esa información es muy subjetiva y es muy probable que no sirva para ti, porque todos somos distintos.

En conclusión, haz una rutina que puedas cumplir, establece un plan B, sigue las recomendaciones para ir avanzando sin traspiés, no dejes de cumplir tu rutina, porque la clave está en ser constantes y cuando ya vuelvas a entrenar propiamente tal, lo más importante es que te dejes guiar por expertos en el área del entrenamiento.