Obesidad y Covid-19

Una combinación peligrosa

Seguramente has escuchado alguna vez que la obesidad es uno de los factores modificables que empeora el pronóstico de más de 20 enfermedades crónicas, entre las que destacan las cardiovasculares y la diabetes, pero ¿sabías que también se asocia a una enfermedad por covid-19 más grave? Aquí te explicaremos por qué la obesidad y el covid son una combinación peligrosa.

Algunos artículos recientes han expuesto a la obesidad como uno de los elementos principales ante un peor pronóstico de la evolución de pacientes con covid-19, esto quiere decir, que las personas que padecen de obesidad son propensas a desarrollar una enfermedad más grave que otras personas. Los estudios han demostrado que la obesidad es un factor de riesgo para hospitalización, ingreso a la UCI, y complicaciones graves y, entre otras medidas los pacientes con obesidad y covid-19 requieren asistencia respiratoria invasiva.

Aún no está claro si existe algún mecanismo específico a través del cual se asocie directamente la obesidad a la peor evolución del covid-19, sin embargo, se han considerado una serie de mecanismos que interrelacionados explica la conexión entre estas dos enfermedades. Algunos de los mas destacados son los siguientes:

  • La obesidad empeora los síndromes respiratorios como el asma; la mecánica pulmonar disminuye por atrofia muscular, además de esto hay una disminución de los centros respiratorios en el cerebro que altera las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono. Todas estas alteraciones empeoran la evolución de cualquier otra enfermedad respiratoria coexistente.
  • Un estado de inflamación crónica también es típico de la obesidad, hay acumulación de lípidos que propicia la invasión a los vasos sanguíneos causando su endurecimiento (aterosclerosis), también se asocia al desarrollo de diabetes e hipertensión. Todo el proceso inflamatorio que conlleva la obesidad altera la respuesta inmune innata, es decir que la primera línea de defensa ante infecciones se ve afectada. Esto explicaría, por ejemplo, la diferencia de la mortalidad entre China e Italia donde el índice de obesidad es mayor.
  • Otro de los rasgos comunes es la deficiencia de vitamina D, lo que empeora la respuesta del sistema inmunológico, ya que esta regula la correcta producción de las citocinas, que son moléculas que nos ayudan a combatir los virus, sin embargo, en exceso también producen daño a los tejidos sanos. Ante la deficiencia de vitamina D se produce una tormenta de citocinas, lo que puede resultar en una neumonía. Recordemos que la vitamina D se ingiere en la comida, pero además se produce por la piel ante la exposición a los rayos solares, por lo que en invierno suele haber una disminución en su producción.
  • La flora bacteriana intestinal también se encuentra alterada en los pacientes obesos. Esta flora es vital para la protección contra infecciones, por lo que su alteración ha sido señalada como uno de los factores mas importantes ante el desarrollo de formas graves de covid-19, por lo que explica por qué la combinación entre covid y obesidad es tan peligrosa.
  • La obesidad empeora los síndromes respiratorios como el asma, la mecánica pulmonar disminuye por atrofia muscular, además de esto hay una disminución de los centros respiratorios en el cerebro que altera las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono. Todas estas alteraciones empeoran la evolución de cualquier otra enfermedad respiratoria coexistente.
  • Un estado de inflamación crónica también es típico de la obesidad, hay acumulación de lípidos que propicia la invasión a los vasos sanguíneos causando su endurecimiento (aterosclerosis), también se asocia al desarrollo de diabetes e hipertensión. Todo el proceso inflamatorio que conlleva la obesidad altera la respuesta inmune innata, es decir que la primera línea de defensa ante infecciones se ve afectada. Esto explicaría, por ejemplo, la diferencia de la mortalidad entre China e Italia donde el índice de obesidad es mayor.
  • Otro de los rasgos comunes es la deficiencia de vitamina D, lo que empeora la respuesta del sistema inmunológico, ya que esta regula la correcta producción de las citocinas, que son moléculas que nos ayudan a combatir los virus, sin embargo, en exceso también producen daño a los tejidos sanos. Ante la deficiencia de vitamina D se produce una tormenta de citocinas, lo que puede resultar en una neumonía. Recordemos que la vitamina D se ingiere en la comida, pero además se produce por la piel ante la exposición a los rayos solares, por lo que en invierno suele haber una disminución en su producción.
  • La flora bacteriana intestinal también se encuentra alterada en los pacientes obesos. Esta flora es vital para la protección contra infecciones, por lo que su alteración ha sido señalada como uno de los factores mas importantes ante el desarrollo de formas graves de covid-19, por lo que explica por qué la combinación de obesidad y covid es tan peligrosa.

La obesidad entonces juega un papel fundamental en la evolución del covid-19, por lo que entidades sanitarias hacen énfasis en la toma de medidas preventivas. El confinamiento prolongado hace mucho más difícil que muchos se adhieran a este estilo de vida saludable propuesto, compuesto de dieta balanceada y actividad física, que son los elementos claves para controlar la obesidad.

Es importante señalar que el índice de masa corporal no es la herramienta más recomendable para el diagnóstico de obesidad, ya que una persona puede parecer normal, sin embargo, su composición corporal, es decir, su porcentaje de grasa y músculo se encuentra desproporcionada para lo que podría esperarse según su complexión e IMC. Es lo que se conoce como obesidad encubierta, la cual representa los mismos riesgos para nuestra salud.

En BKTI estamos comprometidos con nuestra comunidad, nuestra iniciativa On Line surge para motivarlos a moverse con nosotros a una vida más saludable, y lograr el equilibrio que nuestro cuerpo necesita.

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